Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2016

Más de lo mismo.

No me mereces.

Harta

Estoy harta.

Estoy harta de que seas una puta marea de desidia que arrastra a la gente. Estoy harta de darlo todo por ti y que tú te dejes hacer. Estoy harta de tu puta buena suerte. Estoy harta de luchar por que no me arrastres a la desgana y al "que las cosas me caigan del cielo".

Me cansa. Me cansas. Tu tontería, tu chulearme, tu falta de palabra día sí y día también.
Me estancas.
Y yo, estancada, me pudro.

Bien de coherencia.

Me enfado porque tu ves una peli que hemos mil veces pero ahora yo me veo toda una temporada sin preguntarte si quiera.

Tienes toda la razón

... no me mereces.

Lucas

Cuando deje de envidiar la relación de Lucas y Sara será cuando haya encontrado a mi persona perfecta.

Rabia

Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de apasionada. Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de previsora. Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de trabajadora. Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de detallista. Cuando tú me llamas ansias, yo me estoy preocupando de que no me decepciones. Otra vez.

Cuando tú me llamas excesiva, yo me llamo meticulosa. Cuando tú me llamas excesiva, yo me llamo activa. Cuando tú me llamas excesiva, y me llamo independiente. Cuando tú me llamas ansias, yo me llamo sentimental. Cuando tú me llamas excesiva, yo me llamo generosa.

Vivo mi puta vida como me sale del coño vivirla, me da igual que me llames ansiosa o excesiva, soy así, y, aunque uséis palabras que duelen...

Sé que no encajo donde me etiquetáis.

Soy detallista, cariñosa, me gusta hacer las cosas a lo grande, soy entusiasta, sentimental, trabajadora, meticulosa, precavida, amo como mejor sé y le doy a la gente a la que amo todo lo que puedo, y más.

Y si vosotros dos no tuvies…

Cosas que escribía

Sería precioso que, al hablar de mi, terminaras con un “…y tiene unos lunares preciosos en sitios raros. En la mano izquierda, tiene uno en el dedo índice, muy cerca de la uña, y también otro en la muñeca de la misma mano. Y no puedo olvidarme del que tiene en la mejilla derecha, que se esconde cuando llora. Pero cuando yo estoy, nunca se esconde, porque nunca permito que llore.”
Un día más.
Otra decepción.