Cosas que escribía

Sería precioso que, al hablar de mi, terminaras con un “…y tiene unos lunares preciosos en sitios raros. En la mano izquierda, tiene uno en el dedo índice, muy cerca de la uña, y también otro en la muñeca de la misma mano. Y no puedo olvidarme del que tiene en la mejilla derecha, que se esconde cuando llora. Pero cuando yo estoy, nunca se esconde, porque nunca permito que llore.”

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