Rabia

Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de apasionada. Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de previsora. Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de trabajadora. Cuando tú me llamas ansias, yo me califico de detallista. Cuando tú me llamas ansias, yo me estoy preocupando de que no me decepciones. Otra vez.

Cuando tú me llamas excesiva, yo me llamo meticulosa. Cuando tú me llamas excesiva, yo me llamo activa. Cuando tú me llamas excesiva, y me llamo independiente. Cuando tú me llamas ansias, yo me llamo sentimental. Cuando tú me llamas excesiva, yo me llamo generosa.

Vivo mi puta vida como me sale del coño vivirla, me da igual que me llames ansiosa o excesiva, soy así, y, aunque uséis palabras que duelen...

Sé que no encajo donde me etiquetáis.

Soy detallista, cariñosa, me gusta hacer las cosas a lo grande, soy entusiasta, sentimental, trabajadora, meticulosa, precavida, amo como mejor sé y le doy a la gente a la que amo todo lo que puedo, y más.

Y si vosotros dos no tuvieseis la boca tan grande, la lengua tan larga y no crearais expectativas, yo no me las haría, gilipollas.

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