Lo odio. Lo odio con todas mis fuerzas. 
Odio la repetición y odio la sordera de las conciencias. Odio suplicar y odio agachar la mirada cuando lo que necesito es un beso. 
Odio estar mal porque me encuentro dentro de mi estado natural. Odio no querer dar el primer paso, odio no poder decir "no pasa nada, cariño, todo está bien". Porque no, no está bien. Cómo va a estar bien. Estoy cansada y triste. Y tengo ganas de dejarlo todo, meter mi cámara y mis sueños en una maleta y volar hasta que mis miedos se aburran, mis sentidos se refresquen y mi cámara haya visto los lugares más bonitos que pueda imaginar.
Quiero estar bien. Confiar. Pasármelo bien como al principio, caminar sin tener que tirar, sin mochilas, sin cargas, sólo con el calzado cómodo que es andar al mismo ritmo.
Quiero reirme en la cama, hablar del mundo delante de un café y ver cómo los dos conseguimos nuestras metas, porque los dos luchamos por ellas.
Quiero que me tapen los ojos mientras paseo y me digan "quien soy?" entre risas.
Quiero que mi mundo sea más grande que la distancia entre un sofá y un televisor que reproduce pelis y series sin descanso. Quiero rodar por los parques y tener arrebatos de amor en medio de cualquier carretera. Quiero beber latas de coca cola mirando al río y tener un impulso que me diga cada mañana " de verdad pienso que eres muy valiente y muy trabajadora" "sé que tienes talento porque lo he visto, pero sé que puedes sacar mucho más de ti. Tú puedes" "te quiero porque te valoro y para mi vales más que cualquier persona"
Quiero un buenos días de besos y pan con chocolate y bicicletas listas con el mantel del picnic en la cestita.
Quiero miles de "cierra los ojos" y abrirlos después de un beso. En los labios, en el cuello, en la frente.
Y después me pregunto si pido demasiado.
Creo que sí.
Siento que no.
Quizás porque me conozco mejor que nadie. Y porque sé que necesito un abrazo cuando más enfadada o triste estoy. Y porque sé que todo lo que pido, yo lo haría sin esfuerzo.
Para mí ahí está el placer.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cosas que escribía

Harta